Las Jornadas de Reflexión Ambiental que se realizan a lo largo y lo ancho de nuestra Argentina es una iniciativa conjunta, una alianza estratégica que la Federación Argentina de Municipios y el Movimiento Agua y Juventud llevan adelante a través del “Acuerdo ciudadano por la tierra”. Los dos ejes definidos en esta alianza son Visión y Acción.
Visión, la de los Jóvenes del Movimiento Agua y Juventud que han sido entrenados y capacitados por los líderes de las distintas organizaciones que integran el movimiento, y cuyas capacidades les permiten percibir, buscar, reconocer e imaginar oportunidades.
Ésta debe ser combinada con el poder de Acción de nuestros gobiernos locales, quienes deben trabajar día a día para mejorar la calidad de vida de nuestra gente comprometiendo su accionar en la problemática del cambio climático, el manejo inadecuado de los recursos naturales y la promoción de acciones de saneamiento básico.
Estamos convencidos que debemos seguir tendiendo puentes y construyendo redes, redes de ciudadanos que vayan más allá de la autoayuda, que planteen demandas y alternativas concretas. Los gobiernos locales son una muestra de esa voluntad de dar un paso adelante en momentos en que la sociedad los necesita.
Pero todos sabemos que queda mucho por hacer. Debemos asumir desde los gobiernos locales mayor responsabilidad política y generar un claro debate para la acción. Nos debemos un plan de desarrollo para los próximos años.
Debemos pensar cómo queremos que sean nuestras regiones en 20 años y qué debemos hacer hoy para que sea como queremos.
Porque aunque sea un plan que piensa en 20 años no se aparta de las necesidades, de los problemas de hoy sino que parte de los mismos para pensar el 2029.
Tenemos que acelerar la marcha y FAM está comprometida en esta tarea. Vamos a acompañar con firmeza todas las propuestas que promuevan la acción concertada de todos los sectores en la búsqueda de una mejor calidad de vida, para que juntos definamos con claridad proyectos que la gente sienta como posibles y propios, con ideas nuevas y mostrarle a la sociedad que hemos aprendido de los éxitos y los errores propios y ajenos.
No es una utopía construir regiones desarrolladas. No es una utopía construir regiones justas, lo que en Argentina hace falta es que esas ideas, esos proyectos se encarnen, se transformen en emoción, en sentimiento, en realidad, se transformen en votos de confianza de una sociedad que necesita respuestas para generar las condiciones y hacer el esfuerzo de construir la Argentina que todos queremos y nos merecemos manifestando el derecho de vivir dignamente, sin perjudicar a las generaciones futuras, bajo los colores de la celeste y blanca que es lo único que nos guía, nos motiva y, en definitiva, nos une. |
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